Reproductor

Capítulo 4.

Luego de tener una pequeña charla con papá me fui a mi habitación para ver cómo estaba Harry y nuestro nuevo invitado. Ya luego veré que es lo que hago. Yo no quiero que papá sea infeliz por mi culpa, el puede ser feliz aún. Los hijos alguna vez se van de la casa y eso es lo que tengo que hacer yo, pero no lo tenía planeado hasta dentro de unos tres años más y ahora mamá me sale con esto. Todos estos años se ha callado eso. Yo no tengo la culpa de lo que paso. Siempre quise tener un hermano que me cuide y proteja. Y ahora sé que lo tuve y que se llamaba Marcel. Si no hubiese muerto tendríamos la misma edad, quizás me estaría ayudando con la fundación como lo está haciendo Harry.

A Harry siempre lo considere mi hermano. Pasamos toda nuestra infancia juntos. Y Anne, ella era tan hermosa conmigo, siempre preocupándose de mí, como una verdadera madre. Siempre la considere una cuando no podía contar con mi mamá y ahora sé por qué.

Anne era una de las personas que más me conocía junto con Harry y mi papá. Siempre estuvieron ahí para mí cuando más lo necesitaba. Y ahora estaba este problema. No sé cómo podría superarlo o afrontarlo.

Dejando de pensar un poco en esta situación entre a mi habitación. Las luces estaban encendidas y pude ver que Safaa estaba entre despierta y dormida sentada en la cabecera de la cama. Con una pequeña sonrisa en mi rostro me acerque a ella.

-Hola mi dormilona ¿Cómo estás?

-Con sueño pero feliz. Gracias por traer a mi hermano, –la pequeña se levanto y con sus brazos rodeo mi cuello. Amo los abrazos de esta niña.

-De nada corazón. Dime ¿Dónde están esos hombres?

-Están en el baño. Llevan mucho tiempo ahí. No sé que hacen. –Safaa estaba levantando una de sus cejas y mirando extrañada hacia la puerta del baño.

-Bueno, de seguro están haciendo lo mismo que hice contigo cuando te bañe. Pero no creo que estén jugando con la espuma y riéndose, eso no es de chicos.

-Pues los chicos son unos aburridos. –Safaa y yo comenzamos a reí mientras la sostenía en mi regazo. Comencé a hacerle cosquillas y sentimos que se abría la puerta del baño.

Vimos salir a Harry mojado, de seguro ayudo a Niall para lavarse. Nos miro y se acerco a nosotras con una pequeña sonrisa de satisfacción.

-Bien, ¿Qué es lo que pasa aquí? Hay muchas risas, en especial de la hermosa Safaa. –él se nos acerco y se sentó cerca de nosotras mientras miraba a nuestra pequeña y le acariciaba el rostro.

-Estábamos preguntándonos que era lo que hacían tú y Niall ahí dentro.

-¿No estaban jugando con la espuma? –pregunto la pequeña.

-Safaa eso no es de chicos, ustedes lo hacen. Solo que tu hermano estaba muy sucio y lo ayude a lavarse. Ahora parece un ángel, como tú. –Harry se acerco y le beso la frente. La pequeña rió y se lanzo a él para abrazarlo.

-Muchas gracias por todo.

-De nada Safaa.

-Bien, ¿y ahora que harás? –pregunte a mi amigo. Me miró por unos minutos y luego respondió.

-Iba por ropa para nuestro amigo. Creo que tengo ropa de repuesto aquí, ¿verdad?

-Claro, ¿te la traigo? No quiero que veas mi ropa interior. –con las mejillas rosadas me paré de la cama y me acerque hacia el clóset por la ropa de Harry.

-Sabes que somos mejore amigos, además ya he visto toda tu ropa, sin mala intención obviamente. -¿Cuál es el gusto de los hombres de burlarse de la ropa interior de las mujeres?


Salí del clóset con unos bóxers, unos pantalones y poleras deportivas, unos calcetines, zapatillas y algunos polerones con capucha. Dios, pareciera que Harry vivía conmigo, bueno aunque pasaba el mayor tiempo conmigo ahora que tenemos la fundación. Entrando a la habitación veo que Safaa se había quedado apoyada en Harry, se veía tan tierna. Me encontré con los ojos verdes de mi amigo y sonreímos. Dejo a nuestra niña en la cama y se acerco a mí por las cosas.

-Es todo lo que pude encontrar, espero que sirvan.

-Sí, esto servirá. Somos casi de la misma talla. –ahora solo eran nuestros murmullos y la respiración de Safaa lo que se escuchaba.

-Bien, mientras ayudas a nuestro invitado a vestirse bajare por comida para él y por si se despierta Safaa. ¿Quieres comer algo? ¿Cómo un desayuno muy temprano?

-Bueno, ya son casi las seis de la mañana y mi estomago despertará pronto. Acepto su desayudo señorita ______ Tomlinson.

-Bien señor Styles. Estoy aquí en diez minutos. No se vayan a ningún lado.

-______ creo que no tenemos opción. –odio cuando tiene razón.